Piel roja y seca en la cara

Cara roja

¿Su piel, imprevisible, se ve enrojecida, con manchas ásperas, escamosas y que a menudo pican? No es usted el único. Casi la mitad de la población estadounidense admite tener una piel “sensible” o “muy sensible” que a menudo sufre estos síntomas. La buena noticia es que, al identificar la verdadera causa de su afección, encontrar la mejor solución no será tan desalentador. Comprueba si alguna de estas afecciones cutáneas comunes puede ser la razón del inexplicable enrojecimiento de tu piel.

La dermatitis atópica, el tipo más común de eczema, suele presentarse en forma de manchas rojas que pican en los brazos, las mejillas y las piernas. (¡La palabra clave es picazón!) Hay una serie de factores que pueden provocar el brote de eczema, desde el estrés hasta las temperaturas extremas, pasando por alérgenos como el moho, el polen y la caspa de las mascotas.

Cómo solucionarlo: Toma duchas y baños más cortos y fríos utilizando un jabón enriquecido con lípidos para una limpieza suave. El agua dura puede ser dura para la piel, así que asegúrate de añadir un emoliente líquido al agua del baño; algunos expertos recomiendan los baños de avena para calmarla. Tomar aceite de onagra también puede ayudar a aliviar el picor. El dermatólogo certificado Michael Swann sugiere utilizar una crema hidratante a base de ceramida, que puede hacer “una verdadera reparación de la barrera cutánea dañada”.

Qué hacer contra las rojeces en la cara

La mayoría de las personas han experimentado la xerosis, o piel seca, en algún momento de su vida. Cuando se agrava, puede afectar a las personas tanto física como emocionalmente. Comprender las distintas causas y las soluciones pertinentes te ayudará a adaptar tu rutina a las necesidades de tu piel, a mejorar su eficacia y a controlar los síntomas de la xerosis.

Xerosis es el nombre médico de la piel seca. Proviene del griego: “xero” significa “seco” y “osis” significa “enfermedad” o “trastorno médico”. La xerosis está causada por la falta de humedad en la piel, que puede ser consecuencia del envejecimiento (xerosis senil) o de enfermedades subyacentes como la diabetes. El resultado es una piel seca o muy seca, áspera y tirante, que puede evolucionar hasta volverse extremadamente áspera y escamosa, con escamas y picores.

En la piel normal, este delicado sistema funciona bien y se adapta a las necesidades de hidratación de la piel, manteniendo una concentración adecuada de agua en un entorno cambiante. Sin embargo, varios factores internos (endógenos) y externos (exógenos) pueden alterar este sistema y provocar la sequedad de la piel.

Piel seca y escamosa

La piel muy seca es más que frustrante: puede ser dolorosa y embarazosa. Uno de los motivos de esta frustración es que no existe una causa única a la que se pueda atribuir la sequedad extrema de la piel, sino que puede manifestarse debido a una serie de factores. Sin embargo, si se conocen las posibles causas y los factores desencadenantes, se puede tratar y controlar la piel extremadamente seca con una rutina de cuidado de la piel adecuada, los productos apropiados y, tal vez, algunos cambios en la rutina.

La piel es el órgano más grande del cuerpo y puede oscilar entre una sequedad normal y una sequedad severa, dependiendo de una multitud de factores. Por lo general, la piel extremadamente seca progresa gradualmente de normal a seca y finalmente a severamente seca.

La piel tiene tres capas. La capa superior es la epidermis. La epidermis es donde se determina el tono de la piel y forma una barrera impermeable fundamental entre nuestros órganos internos y el entorno exterior. Cuando surgen problemas de piel seca, la epidermis es donde residen los problemas. La dermis se encuentra debajo de la epidermis y es donde se encuentran el tejido conectivo más resistente, los folículos pilosos y las glándulas sudoríparas. La tercera capa y la más profunda de la piel es la hipodermis, o tejido subcutáneo, que está formada por grasa y tejido conectivo.    Estas capas de la piel tienen un aspecto y un funcionamiento diferentes según el tipo de piel.

Tratamiento de la rosácea

La dermatitis seborreica provoca una erupción con escamas amarillentas y algo “aceitosas”. Además del cuero cabelludo, la dermatitis seborreica puede aparecer en los laterales de la nariz, en el interior y el entrecejo, y en otras zonas ricas en grasa.

La dermatitis seborreica es una afección cutánea común que afecta principalmente al cuero cabelludo. Causa manchas escamosas, piel roja y caspa persistente. La dermatitis seborreica también puede afectar a las zonas grasas del cuerpo, como la cara, los lados de la nariz, las cejas, las orejas, los párpados y el pecho.

La dermatitis seborreica puede desaparecer sin tratamiento. O puede necesitar muchos tratamientos repetidos antes de que los síntomas desaparezcan. Y pueden volver a aparecer más adelante. La limpieza diaria con un jabón y un champú suaves puede ayudar a reducir la grasa y la acumulación de piel muerta.

La dermatitis seborreica también se denomina caspa, eczema seborreico y psoriasis seborreica. En el caso de los bebés, la afección se conoce como costra láctea y provoca la aparición de manchas escamosas en el cuero cabelludo.Productos y serviciosMostrar más productos de Mayo Clinic

La dermatitis seborreica es un trastorno de la piel que afecta principalmente al cuero cabelludo y provoca escamas amarillas o blancas que pican o costras gruesas que pueden adherirse al tallo del cabello, como se ve en la parte inferior izquierda de la imagen.

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